Recetas económicas para fin de mes que sí llenan

El fin de mes es universal. El dinero está contado, el refrigerador está flaco, pero el hambre no entiende de fechas. Aquí van recetas que cuestan poco, llenan de verdad y no saben a castigo.
1. Lentejas guisadas con vegetales
Las lentejas son de los alimentos más económicos y nutritivos que existen. No necesitan remojo previo como los frijoles. Sofríe cebolla, ajo, zanahoria y tomate. Agrega lentejas lavadas, cúbrelas con agua o caldo, cocina 25-30 minutos. Sal, comino y un chorrito de limón al final. Dos porciones por menos de lo que cuesta un café.
2. Sopa de fideos con pollo deshebrado
Un cuarto de pollo (de los más baratos: muslo o pierna) rinde mucho más de lo que parece. Hiérvelo en agua con cebolla y ajo unos 30 minutos. Saca el pollo, deshebralo. Con ese caldo que quedó haz la sopa: fideos, zanahoria, papa en cubitos. Agrega el pollo deshebrado al final. Una olla alcanza para toda la familia.
[IMAGEN: Plato hondo de cerámica blanca con sopa de fideos y pollo deshebrado, zanahoria visible en el caldo, cilantro fresco encima. Mesa con mantel de plástico a cuadros. Luz artificial de cocina. Alt: "sopa de fideos con pollo deshebrado en plato hondo"]
3. Arroz con huevo y vegetales salteados
El arroz frito de los pobres — y lo digo con cariño porque es delicioso. Arroz del día anterior (el recalentado funciona mejor), dos huevos, lo que haya en el refrigerador: zanahoria, chícharo, cebollín. Sartén muy caliente, aceite, huevos primero revueltos, luego el arroz, luego los vegetales. Sal, pizca de soya si hay. Diez minutos.
4. Frijoles negros con tortillas
Ya hablamos de cómo hacer frijoles negros perfectos. Una buena olla de frijoles bien hecha dura 3-4 días. Con tortillas calientitas, queso si hay, o solo solos son una comida completa. El truco para estirarlos más: hazlos puré con un poco de aceite y ajo. Rinden el doble.
5. Tortilla de patata o papa
Dos papas medianas, tres huevos, media cebolla. Eso es todo. Fríe las papas en láminas con la cebolla hasta que estén tiernas. Escurre el aceite extra. Bate los huevos con sal, mezcla con las papas. A la sartén a fuego bajo, tapa y da vuelta cuando esté cuajada por abajo. Sale una tortilla gruesa y sabrosa que alcanza para dos.
[IMAGEN: Tortilla de papa partida a la mitad en plato de cerámica rústica, textura dorada por fuera y amarilla por dentro, sobre tabla de madera. Fondo de cocina doméstica. Alt: "tortilla de papa casera partida mostrando su interior"]
Consejos para estirar el presupuesto
Compra en mercados locales en vez de supermercados cuando puedas. Los vegetales que están un poco marchitos cuestan menos y para sopas y guisos funcionan perfecto. Las legumbres secas son siempre más baratas que las enlatadas y rinden más.
Fin de mes no tiene que significar comer mal. Tiene que significar cocinar más inteligente.
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